Un hombre blanco heterosexual explica el “mansplaining” [G]

Escrito por AR Devine y publicado en Areo el 8 de junio de 2017

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Durante más o menos la última década, el término “mansplaining” se ha introducido en nuestra hablar cotidiana. No creo que nos lleve a un discurso social y político constructivo acuñar un término que utilice cualquiera de los dos sexos como prefijo negativo. Sin embargo, como defensor de la libertad de expresión creo que la gente debería ser capaz de usar las palabras que quieran para describir los fenómenos sociales tal y como los ven y puedo usar cualquier uso lingüístico que me guste para contrarrestar los argumentos con los que no estoy de acuerdo.

Aunque no me gusta el término “mansplaining” tengo una cierta simpatía por sus orígenes. Ahora bien, aunque no estoy de acuerdo con las feministas en que la civilización occidental siga siendo un patriarcado, esto no niega el hecho de que algunos hombres son machistas y ven a las mujeres como seres inferiores. El término “mansplaining” fue acuñado originalmente para describir cuando un varón sexista habla a una mujer en un tono condescendiente y paternalista en la suposición que ella probablemente no entiende lo que el hombre le está diciendo. Esto son solo malos modales y deben ser llamados por lo que son por cada persona que cree en el tratamiento respetuoso a otras personas. Desafortunadamente, el término “mansplaining” ya no se usa solamente para el tipo de escenario mencionado, sino que ahora es desplegado por muchas feministas cada vez que un hombre no está de acuerdo con sus opiniones. Permítanme ilustrar este punto destilando la esencia de muchas conversaciones, tanto en persona como en las redes sociales, que he tenido con muchas feministas.

Yo: “No creo que haya una brecha salarial entre los géneros en las sociedades occidentales que esté sostenida por la existencia de un patriarcado que busque mantener a las mujeres en una posición económica inferior. Los países occidentales tienen legislación sobre igualdad salarial. Hay una amplia investigación que muestra la manera en que se forma la brecha salarial entre los géneros no permitiendo que la mayoría de las mujeres cuando tengan hijos escojan y quieran quedarse en casa con sus hijos y tomar un descanso completo del trabajo por unos pocos años , o solo trabajan a tiempo parcial. Por lo tanto, la diferencia entre lo que los hombres y las mujeres ganan en promedio puede ser explicado principalmente porque las mujeres toman ciertas decisiones sobre el tipo de carreras que eligen y como desean equilibrar esto con tener una familia. Además, la noción misma de que hay un sesgo sistémico que favorece a los hombres sobre las mujeres en términos de remuneración es completamente socavada por el hecho de que las mujeres ahora están ganando más que los hombres cuando tienen veinte años”.

Feminista: “No necesito que un hombre blanco heterosexual me haga “mansplaining”. La brecha salarial entre hombres y mujeres es real y el hecho de que te niegues a reconocerlo sólo demuestra lo machista que eres. En vez de hablar desde tu posición de privilegio en la sociedad, debes escuchar y aprender cuando alguien de un grupo menos privilegiado está tratando de explicarte cómo el patriarcado masculino blanco está oprimiéndolos”.

Yo: “¿Por qué estás desestimando lo que estoy diciendo simplemente por mi sexo y color de piel? Yo estaría muy contento de leer cualquier investigación que tengas demostrando que las sociedades occidentales cuenten con esas políticas en lugar que insistir en que las mujeres se les paga menos que a los hombres por el mismo trabajo. Esto es ilegal en el sector público o en cualquier trabajo anunciado donde se indique el salario antes de la entrevista”.

Este es el núcleo. En lugar de tratar un argumento contrario exponiendo una refutación, mucha gente del espectro postmodernista de la izquierda/justicia social, que incluye a algunas feministas modernas, te atacarán en primer lugar y tratarán de descartar tu derecho a tener una opinión por el color de tu piel color, sexo y orientación sexual, pero solo si eres un hombre blanco heterosexual. En la visión del mundo de estas personas los hombres blancos heterosexuales son un tipo inferior de ser humano que debe mantener sus bocas cerradas y saber cual es su sitio. ¿Cómo es que esto es diferente a la mentalidad intolerante de los supremacistas blancos que creen que la gente de piel morena y negra es menos merecedora de derechos y respeto como seres humanos?

Hace poco oí a un cómico en un club que decidió usar la frase “hombre blanco heterosexual” en sentido peyorativo. Él y muchos como él se sienten completamente libres para expresar su desprecio burlón por un grupo de personas basado en su color de piel, género y orientación sexual. Lo más desconcertante de todo es que es un hombre blanco. ¿Acaso los guerreros de la justicia social y las feministas no ven la ironía de afirmar que se oponen al racismo y al sexismo mientras amparan el desprecio por un grupo de personas basado en su género, sexualidad y piel? Personalmente, desprecio el racismo o el sexismo de cualquier tipo dirigido a quien quiera que sea y siempre voy a desafiarlo y resistirme a eso, no importa a quién se dirija.

Sin embargo, no son sólo los hombres blancos heterosexuales los que son vistos bajo sospecha e incluso desprecio por muchas feministas y guerreros de la justicia social. Hay muchas mujeres también, incluyendo algunas autodeclaradas feministas como Christina Hoff Sommers y Camille Paglia, que son vistas con burla por parte de la sororidad feminista porque no se adhieren a la ortodoxia postmodernista del actual desarrollo feminista. También hay un montón de mujeres jóvenes, como la popular YouTuber Shoe0nHead que no se identifican como feministas y son muy críticas con las demandas que hace el actual feminismo radical. Estas jóvenes mujeres no feministas, así como disidentes feministas como Christina Hoff Sommers y Camille Paglia son rechazadas por tener “misoginia interiorizada”. Mientras tanto, la partidaria de la Sharia Linda Sarsour, que está a la vanguardia del movimiento feminista en Estados Unidos, nunca ha sido acusada de tener “misoginia interiorizada”, a pesar de apoyar un brutal sistema legal religioso que trata a las mujeres como ciudadanos de segunda clase. Esta alianza entre algunas feministas y defensoras del islamismo como Linda Sarsour ejemplifica la hipocresía interiorizada dentro del feminismo y el movimiento más amplio de justicia social.

Tal vez algún día las actuales feministas radicales y los guerreros de la justicia social podrían ser capaces de comprender que muchos de sus oponentes o incluso disidentes internos, cualquiera que sea su género, color de piel y orientación sexual, también pueden tener opiniones fuertes que no están motivadas por el sexismo, el racismo, la homofobia o la “misoginia internalizada”.

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AR Devine

AR Devine es un escritor y autor publicado. Ganó el Premio Orwell en 2010 por su blog, “Working with the Underclass”, escrito bajo el nom de plume de Winston Smith. Puede conectarse con él por correo electrónico a ardevine33@gmail.com

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Traducciones sobre los asuntos de los hombres, la izquierda liberal, las políticas de identidad y la moral. #i2 @Carnaina

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