Para tener bondad, no podemos ser inofensivos

Escrito por Liadh Crowley y publicado en In Other Words el 21 de marzo de 2018

«Vuestra bondad ha de tener espinas, o de lo contrario no será nada».
Emerson

El acto de ser bueno implica adherirse a un alto estándar de conducta moral. Al principio puede venirnos a la mente alguien que es desinteresado, gentil, cuidadoso e incesantemente agradable. La verdadera bondad, sin embargo, nos exige una serie de obligaciones más complejas y, a veces, espinosas.

Para ser bueno se necesita cierto nivel de coraje

Cuando nos enfrentamos al mal o a la malevolencia y se nos pide que respondamos, necesitamos mostrar fortaleza y, aunque no respondamos de la misma manera, debemos responder en pie de igualdad a la tarea y con una rotunda resolución. Para ser buenos no podemos ser inofensivos, no cuando el esfuerzo último de ser buenos es combatir el mal.

Image for post
Gustave Doré, «Miguel expulsa a los ángeles caídos», 1866, en ‘El paraíso perdido’ de John Milton’,
Fuente: Wikimedia Commons

7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;

8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.

9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

Apocalipsis 12:7–10 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Nuestra bondad debe estar guiada por un conjunto claro de valores

La bondad real implica una elección, una búsqueda consciente

Ninguna persona es buena. Todos tenemos la capacidad de ser buenos y malos, pero también tenemos libre albedrío; la importancia radica en nuestra decisión con la que nos fortificamos y en la voluntad implacable de defender nuestro ser después de hacerlo.

Image for post
Richard Mansfield interpretando al Dr. Jekyll y al Sr. Hyde fotografiado por Henry Van der Weyde, hacia 1895.
Fuente: Wikimedia Commons.

La actuación de Mansfield fue tan creíble y feroz que en un momento dado se sospechó que era Jack el Destripador, que hacía reinar el terror en Londres más o menos al mismo tiempo que las actuaciones de Mansfield en el Teatro del Liceo.

Emerson, R.W.,(1841) Self-Reliance, Essays and English Traits, The Harvard Classics, P.F. Collier & Son Corporation, 1937

Nota de la Traducción: Véase en Emerson, Ralph Waldo (2017). La confianza en uno mismo, p. 13. Biblioteca humanismoeuropa.org. Consultado el 9 de marzo de 2018: https://humanismoeuropa.files.wordpress.com/2017/08/emerson-la-confianza-en-uno-mismo.pdf Edición y traducción de Ricardo Miguel Alfonso INSTITUTO JUAN ANDRÉS de Comparatística y Globalización.

Traducciones sobre los asuntos de los hombres, la izquierda liberal, las políticas de identidad y la moral. #i2 @Carnaina

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store