La masculinidad es algo más que una máscara

Cuatro aclaraciones para favorecer una masculinidad sana entre los chicos

por Christina Hoff Sommers

Image for post
Image for post

¿Los tiradores en las escuelas y asesinos en serie son producto de un énfasis agresivo en la masculinidad en nuestra sociedad? El tráiler del nuevo documental de la cineasta y activista feminista Jennifer Siebel Newsom, The Mask You Live In nos, nos haría pensar así.

El tráiler recientemente ha atraído un millón de visualizaciones en Youtube. En él se defiende que los niños estadounidenses son rehenes de un código social de masculinidad rígida y nociva. Desde el principio, les dicen: “¡Sé un hombre!”; “¡No llores!”; “¡Basta de tanto sentimentalismo!”; “¡Compórtate como un hombre!”. Esta “cultura machista” suprime su humanidad, instiga su impulso por la dominación y hace que muchos se vuelvan peligrosos. El trailer destaca a los adolescentes del sexo masculino describiendo su aislamiento, desesperación y pensamientos suicidas, entremezclando imágenes terribles de tiradores en escuelas y asesinos en serie.

Admiro a Newsom por usar su considerable talento en favor de los chicos. Pero me preocupa que ella esté menos preocupada con ayudar a los chicos que con la reingeniería de su masculinidad de acuerdo con las especificaciones de algún libro de estudios de género fuera de fecha. El trailer está saturado de la ideología de que los hombres son peligrosos, pero muestra poco reconocimiento por la forma en que la naturaleza de los niños puede ser particularmente buena. The Mask You Live In tiene su estreno previsto para este año. Esperemos que todavía haya tiempo para las ediciones.

Aquí hay algunas sugerencias:

El título y el contenido de la película sugieren que la masculinidad es una creación cultural. Esto sólo es cierto en parte. Mucho del comportamiento típico, como los juegos físicamente más activos, la asunción de riesgos y la fascinación con aparatos en lugar de muñecas parece tener base biológica. Los investigadores descubrieron, por ejemplo, que los monos hembra juegan con muñecas mucho más que sus hermanos machos, que prefieren coches y camiones. ¿Los monos también son rehenes de la “cultura machista”?

Un estudio reciente sobre las diferencias entre los sexos realizado por investigadores de la Universidad de Turín, en Italia, y la Universidad de Manchester, en Inglaterra, confirma lo que la mayoría de nosotros ve con sus propios ojos: con algunas excepciones, las mujeres tienden a ser más sensibles, intuitivas y tiernas, mientras que los hombres tienden a ser más utilitarios, objetivos, poco sentimentales y tenaces. Todavía no entendemos plenamente los fundamentos biológicos de estas tendencias universales, pero eso no es razón para negar que existan.

Algunos chicos son hipermasculinos o patológicamente masculinos. Ellos practican el acoso y cosas peores, establecen su autoconfianza masculina a través de la destrucción, la violencia y persiguen a los más débiles y vulnerables. Pero la mayoría de los chicos manifiestan una masculinidad sana. Pueden incluso gustar la agresividad en juegos y deportes, pero en la vida les gusta construir, no destruir. Su instinto no es el de explotar a personas vulnerables, sino protegerlas y defenderlas. Por supuesto, todos los chios necesitan la orientación y la disciplina de los adultos en sus vidas. Estoy de acuerdo con Newsom que decir “sé hombre” a un niño en un momento difícil puede ser muy áspero y degradante. Pero enseñarle a ser caballero es otra cosa. Es una forma comprobada de traer a la superficie lo mejor en la masculinidad.

La película de Newsom nos dice que los chicos en nuestra sociedad no se sienten seguros para hablar de sus emociones y dificultades personales. Hacer esto violaría el código masculino y los sometería a la vergüenza y ridiculización. El mensaje de la película de Newsom es que debemos liberar a nuestros jóvenes del sexo masculino para sean expresivos emocionalmente. Por supuesto, padres y madres deben hacer todo lo posible para mejorar la educación emocional de los hijos. Pero los padres (así como las esposas y las novias) deberían tener en cuenta que la reserva masculina tiene sus ventajas.

Un estudio de 2012 investigó y observó a casi 2.000 niños y adolescentes y descubrió que los niños y las niñas tienen expectativas muy diferentes sobre la importancia de hablar de los propios problemas. Las niñas tienden más a informar que hablar de sus propios sentimientos les hacía sentir queridas y entendidas. Los muchachos, en general, consideraban que era una tediosa pérdida de tiempo, e incómoda. A diferencia de lo que aprendemos con la película de Newsom, los niños no consideran que hablar de los propios sentimientos sea vergonzoso o que no sea masculino. De acuerdo con la autora del estudio, Amanda Rose: “Las respuestas de los niños indican que simplemente no ven la actividad de hablar de sus problemas como una actividad particularmente útil” (grifo mío).

Pero en las chicas, hablar excesivamente de los problemas está de hecho relacionado con la ansiedad y la depresión. El estoicismo masculino puede ser adaptativo y protector. Si usted quiere que un chico sea más cercano, Rose tiene un buen consejo para los padres y consejeros: “Tendrás que persuadirle de que sirve para un propósito práctico”. Involucre a su instinto masculino para resolver problemas.

En The Mask You Live In da la impresión de que el adolescente medio está severamente deprimido. De hecho, la depresión clínica es rara entre los niños (datos del National Institute of Mental Health muestran que la prevalencia de depresión entre los chicos de 13 a 17 años es del 4,3%, entre las chicas del mismo grupo, es de 12.4%).

La película de Newsom dice que todos los días en Estados Unidos tres o más niños acaban con sus propias vidas. El suicidio es, realmente, un mal principalmente masculino. Entre los 10 y 24 años, el 81% de las víctimas de suicidio son varones. En 2010, un total, 3.951 jóvenes han muerto por sus propias manos. El suicidio masculino es un flagelo muy descuidado y los esfuerzos de Newsom para la concientización de ello son admirables. Aún así, en una nación de aproximadamente 33 millones de niños, eso significa que el porcentaje de niños que se suicidan está cerca del 0.1%. Cada una de estas muertes es una tragedia. Pero no nos ayuda en nada a fingir que el suicidio es el comportamiento representativo de la masculinidad.

El trastorno de hiperactividad y déficit de atención (TDAH) realmente parece ser una epidemia entre los chicos, pero las implicaciones de ello son controvertidas. Puede ser que a nosotros, como sociedad, estemos patologizando la turbulencia masculina que existe desde siempre. Algunos expertos sugieren que el TDAH estaría significativamente reducido si permitimos a los niños intervalos menos estructurados y oportunidades para las actividades más físicas. Sin embargo, en el documental de Newsom, las escenas de niños involucrados en juegos simulando boxeo, dándose cabezazos lúdicamente y corriendo uno tras otro por el área de recreo se muestra como evidencia de cómo los niños son llevados a “probar” su masculinidad agresiva.

Algunas de las ideas más prometedoras e innovadoras están llegando de Australia. En 2006, un informe en el Medical Journal of Australia defendió un cambio de paradigma en el sistema de salud mental nacional. En vez de culpar a la “masculinidad” o intentar “reeducar” a los hombres para sacarlos de su reticencia a buscar ayuda, el autor pregunta: “¿Por qué no proporcionar servicios de salud que se adecuen mejor a las necesidades de los hombres?”

Los australianos ahora están desarrollando procedimientos específicos para la salud mental masculina. Un estudio de 2012, por ejemplo, descubrió que una gran mayoría de hombres jóvenes asocia el término salud mental con locura y camisas de fuerza. Aptitud mental parece funcionar mejor con ellos. Los australianos recientemente lanzaron una aplicación de aptitud mental mental para los chicos. El enfoque es en la adquisición de “habilidades”, desarrollo de “fuerza” y llegar a ser “maestro de sí mismo”. ¿Pero eso no refuerza las narrativas tradicionales de masculinidad? Ciertamente sí, esa es la idea, y la clave para lo que el nuevo enfoque promete.

La energía, la competitividad y el coraje físico normal de los hombres son responsables de mucho de lo bueno que hay en el mundo. Nadie niega que la agresividad y la tendencia a arriesgarse de los chicos debe ser sociabilizada y dirigida hacia fines constructivos. Pero la deconstrucción de la masculinidad de nuestros niños no debería ser objetivo de nadie. Estoy segura de que no es el de Newsom. Aunque la película que está creando sugiera lo contrario.

Christina Hoff Sommers es autora del libros como La guerra contra los chicos.

Fuente: Time

Written by

Traducciones sobre los asuntos de los hombres, la izquierda liberal, las políticas de identidad y la moral. #i2 @Carnaina

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store