El problema con el feminismo interseccional

Helen Pluckrose

Las personas comprometidas con la justicia social estamos acostumbradas a que nos diga que el feminismo interseccional con su enfoque en la teoría crítica de la raza, la teoría queer y el anticapacitismo es la clave. Solo desde la interseccionalidad estamos asertivamente informados, escuchamos realmente las experiencias y necesidades de las mujeres de color, LGBT, gente con discapacidad y otros grupos marginados. ¿Es esto cierto? Si todos abrazásemos la interseccionalidad, ¿nos encontraríamos con que estamos apoyando mejor a una gama diversa de personas de grupos marginados? ¿O nos encontraríamos con que estamos apoyando tan solo a unos partidarios de una ideología política muy estrecha de la extrema izquierda y haciendo caso omiso de la mayoría de las mujeres, la gente de color, las personas LGBT y las personas discapacitadas?

El concepto de interseccionalidad fue introducido en la teoría académica y el activismo por la justicia social a finales de la década de 1980 por Kimberlé Crenshaw, profesora de Derecho en UCLA y la Facultad de Derecho de Columbia y fundadora de la teoría crítica de la raza. Poco a poco se convirtió en el esquema dominante de la justicia social. Crenshaw se opuso al liberalismo mainstream de la época en su objetivo de mirar más allá de las categorías de raza, género y sexualidad, nivelando así el campo de juego y permitiendo que todas las personas tuviesen éxito por sus propias capacidades. Ella consideró que desatendía a la identidad y argumentó que su política de identidad era empoderadora personal y políticamente. Esta forma “mainstream” de liberalismo se conoce ahora comúnmente como “liberalismo universal”, “liberalismo clásico” o a veces “liberalismo de la Ilustración” porque se centra en los derechos humanos universales, pero también en la libertad del individuo para seguir su propio camino. Para Crenshaw, esta forma de liberalismo desatendía las categorías como la raza y el género, en torno a las cuales se construían estructuras de poder que debían abordarse, y no consideró la forma en que las múltiples capas de identidad podrían complicar el problema.

Esta es una observación válida. Interactuamos con la sociedad en tres niveles principales: como miembros de la especie humana con necesidades y motivaciones comunes; como miembros de una de las numerosas categorías que incluyen el género, la raza, la nacionalidad, la cultura o la religión; y como individuos con nuestros propios intereses y capacidades. El liberalismo universal se centró en el primero y en el tercero: los derechos humanos universales que liberarían a los individuos para que siguieran sus propios caminos. La interseccionalidad se centra casi por completo en la segunda: la identidad de grupo. Lo vemos más claramente cuando Crenshaw dice: “Todos podemos reconocer la distinción entre las afirmaciones ‘Soy negro’ y la afirmación ‘Soy una persona que resulta ser negra’”. Defiende lo primero como positivo, poderoso y digno de ser celebrado y rechaza lo segundo como una lucha por una universalidad que tiene menos probabilidades de ser productiva.

La interseccionalidad, por lo tanto, tiene un intenso enfoque en la identidad y particularmente en la identidad racial y étnica. Sus posiciones comunes son “Estamos aquí para las mujeres de color, las personas trans, lesbianas, gais y bi y las personas con capacidades diferentes” y “Escucha a las mujeres, escucha a las personas de color”.

¡¡Adelante!! Me alegro de haber ido a este panel de @mnwomenscenter en #interseccionalidad. Escucha sólo a mujeres de color el 100% de las veces y todo irá bien. https://t. co/JWRwdvgG6K

— EssSeeEmm (@FartTalk) 4 de febrero de 2017

¿Todas las mujeres de color dicen lo mismo?

¿Escucharlas a todas? ¿Están diciendo lo mismo?

Entonces, ¿simplemente los escuchamos cuando hablan de interseccionalidad? ¿Todos hacen eso?

Parece que no.

En realidad, las mujeres de color, las personas LGBT y las personas con discapacidad se encuentran en todo el espectro político y se adhieren a una amplia gama de ideas, mientras que la interseccionalidad es decididamente izquierdista y se basa en una ideología muy específica. Aunque hay una considerable confusión y superposición en el uso de términos para discutir las gradaciones del izquierdismo, hay un sentido coherente de una izquierda moderada y una extrema izquierda y una percepción común de la interseccionalidad con su enfoque en las políticas de identidad y los sistemas de privilegio de la “extrema izquierda”. Esto es coherente con la forma en que los interseccionalistas se ven a sí mismos como reformadores radicales de un liberalismo que era demasiado mainstream o centrista. Algunos rechazan la etiqueta “liberal” por esta razón. Se definen a sí mismos en oposición a la derecha y a menudo acusan a los izquierdistas “moderados” o a los liberales universales de tener ideas conservadoras o de derechas.

El problema de posicionarse en una ideología de extrema izquierda y afirmar que representa a las mujeres, a las personas de color, a las personas LGBT y a las personas discapacitadas es que esto requiere que todos los miembros de esos grupos sean de la extrema izquierda, lo cual simplemente no es el caso. [1] Los británicos se dividen casi por igual entre izquierda y derecha. Por lo general, las mujeres son algo más propensas a ser de tendencia izquierdista que los hombres, [3] pero muchas no lo son. El 47% de los afroamericanos se identifican como liberales y el 45% como conservadores. [4] En el Reino Unido, el partido Conservador reclamó el 33% de los votantes negros y de Oriente Medio en comparación con el 52% de los laboristas, siendo los británicos negros los más propensos a votar a los laboristas, mientras que entre la comunidad asiática, los hindúes y los sijs son más propensos a votar a los conservadores y los musulmanes a votar a los laboristas. [5] Las personas LGBT británicas tienen tantas probabilidades de ser de derechas como de izquierdas, [6] mientras que las personas LGBT estadounidenses tienen muchas más probabilidades de ser de izquierdas, [7] casi con toda seguridad debido a la naturaleza religiosa de la derecha estadounidense y sus implicaciones para la igualdad LGBT. No hay nada que sugiera que las personas con discapacidad tengan más probabilidades de identificarse con una determinada posición política. La interseccionalidad, simplemente posicionándose en la extrema izquierda del espectro político, se cierra inmediatamente a una proporción significativa de mujeres, personas de color, personas LGBT y personas discapacitadas.

A nivel ideológico, la interseccionalidad se vuelve inaccesible para todavía más personas. Ser interseccional es centrarse en muchas categorías diferentes de identidades marginadas a la vez, convencerse de que están marginadas y preocuparse por todas ellas. No basta con ser mujer o incluso con ser feminista. También hay que suscribir la teoría crítica de la raza, la teoría queer, la igualdad trans y los discursos antihumanos. Las personas de color, LGBT y las personas con discapacidad deben suscribirse a teorías apropiadas para su propia identidad y también para las de todos los demás. El problema es que la mayoría de las mujeres no son feministas de ningún tipo, la mayoría de las personas de color no son académicas de la teoría crítica de la raza, muchas personas LGBT son indiferentes a la teoría queer y las personas discapacitadas no son particularmente propensas a considerar esta parte de su identidad como política. Además, pueden o no estar interesadas en las otras categorías de identidad marginada incluidas en el marco intersectorial, conocerlas o apoyarlas.

Solo el 20% de las mujeres estadounidenses son feministas, y el 29% lo considera éticamente neutro y el 30% negativo. [8] Solo el 9% de las mujeres británicas son feministas [9] y se expresan opiniones igualmente indiferentes o negativas. Esto parece ser coherente en todas las razas. [10] De la minoría feminista, no está claro cuántas son feministas interseccionales, cuántas son feministas radicales (a las que se oponen las feministas interseccionales), cuántas son feministas liberales no interseccionales (a las que se oponen las feministas interseccionales) y cuántas no tienen ideología feminista, sino que simplemente consideran que “feminismo” es el nombre para la igualdad de género, apoyada por la gran mayoría de la población.

La interseccionalidad se enfrenta a un problema específico cuando se trata de intersecciones entre raza y sexualidad o identidad de género. Las personas de color que votan a la izquierda tienen significativamente menos probabilidades de apoyar la igualdad LGBT que los blancos de izquierda. Los votantes negros votaron dos a uno en contra de la Ordenanza de Igualdad de Derechos de Houston [11] para prevenir la discriminación basada en la identidad de género y la sexualidad, y en California, el 70% de los votantes afroamericanos votaron a favor de prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo. [12] Ronald Brownstein en su análisis de las estadísticas del Pew [Centro de Investigaciones Pew, centro de reflexión que brinda información sobre las tendencias de los Estados Unidos y el mundo, N. del T.] sobre los votantes demócratas señala una división, diciendo: “Los demócratas deben sopesar los instintos culturalmente liberales de su ala ahora mayormente secular de blancos de alto nivel con las inclinaciones a menudo más tradicionales de sus partidarios afroamericanos y latinos, que son mucho más propensos que los demócratas blancos a identificarse con la fe cristiana”. Cita al conservador Kevin Williamson: “A los liberales blancos simplemente les importan mucho más algunas cosas — la condición social de los llamados trans, el cambio climático — que a los votantes no blancos que, sin embargo, se inclinan mucho por los demócratas”.

Una tendencia similar se observa en el Reino Unido. Ha habido una tendencia en la comunidad negra a considerar la homosexualidad como una “enfermedad blanca”, [13] lo que ha llevado a una mayor discriminación contra las personas LGBT negras. La campaña “Stop Murder Music” fue creada para abordar las letras de ciertos géneros de música negra que abogaban por la violencia y el asesinato de personas LGBT. La homofobia en la comunidad asiática es también superior a la media nacional, [14] mientras que los gais asiáticos han informado de que han experimentado racismo en lugares donde hay homosexuales. En una encuesta realizada en 2009, el 0% de los musulmanes británicos (predominantemente de izquierda) dijeron que la homosexualidad era moralmente aceptable [16] y en 2016, el 52% dijo que debería ser ilegal, en comparación con el 5% de la población en general. La misma encuesta reveló que el 39% de los musulmanes británicos consideraban que las esposas siempre debían obedecer a sus maridos, en comparación con el 5% de la población en general.

Grandes proporciones de personas de grupos marginados simplemente se niegan a ser interseccionalistas y esto es un problema para una ideología que pretende escucharlos y representarlos. A diferencia del liberalismo universal, en el que los principios liberales sustituyen a la identidad y permiten a los liberales criticar sistemáticamente los prejuicios y la discriminación dondequiera que se encuentren, la interseccionalidad con su enfoque en la identidad se confunde cuando los grupos marginados se discriminan entre sí. Fiel al enfoque original de Crenshaw en la raza, este es particularmente el caso cuando la gente de color o las minorías étnicas exhiben actitudes homofóbicas o patriarcales. Esto ha resultado en situaciones extrañas en las que Peter Tatchell se ha sentido obligado a explicar por qué no es racista oponerse a que los músicos negros canten sobre el asesinato de personas LGBT [18] y a las feministas musulmanas y exmusulmanas por qué no es islamofóbico oponerse a los códigos de modestia específicos de género y que, de hecho, sería bueno contar con el apoyo de feministas interseccionales [19].

Es claramente erróneo asumir que al escuchar las interseccionalidades estamos escuchando a las mujeres, a las personas de color, LGBT y discapacitados. De hecho, estamos escuchando una visión ideológica minoritaria dominada por personas de una clase económicamente privilegiada que han tenido una educación universitaria en ciencias sociales o el tiempo libre y la educación necesarios para estudiar la interseccionalidad, la teoría de la raza crítica, la teoría queer y los análisis críticos del capacitismo.

Por supuesto, es perfectamente posible apoyar los derechos de los grupos marginados y hacer campaña a favor de su mayor representación, aceptando al mismo tiempo que tienen una serie de puntos de vista políticos, incluidos los que contradicen los suyos. Sin embargo, esto no es lo que hacen las feministas interseccionales. Se nos dice repetidamente que la interseccionalidad es el único camino y que no es opcional.

Además del eslogan sobre la obligatoriedad de la interseccionalidad, los mantras “Mi feminismo será interseccional o será una mierda” y “El feminismo sin interseccionalidad es supremacía blanca” también se encuentran en medios sociales, blogs, campañas y protestas.

Las feministas no interseccionales son etiquetadas como “feministas blancas” y vilipendiadas furiosamente. Es importante notar que no todas las “feministas blancas” son blancas. El término se refiere a cualquier feminista no interseccional.

De BattyMamzelle [20]

Como nos cuenta Everyday Feminism,

“La interseccionalidad es un esquema que se debe aplicar en todo trabajo por la justicia social, un esquema que reconoce los múltiples aspectos de la identidad que enriquecen nuestras vidas y nuestras experiencias y que agravan y complican las opresiones y marginaciones (…) A un nivel más personal, sin embargo, ¡el feminismo sin interseccionalidad nos impide expresar plenamente quiénes somos! La falta de interseccionalidad conduce al borrado de las personas y sus identidades”. [21]

La identidad de un individuo debe estar ligada a sus categorías de grupo y debe expresarse de manera interseccional. La gente de color que transgrede los límites de lo que alguien de su raza o etnia se supone que piensa recibe el más vitriolo (como siempre le pasa a los herejes). Los negros que se considera que no se adhieren adecuadamente a los puntos de vista de los negros, que incluyen el izquierdismo, el apoyo incondicional a Black Lives Matter e incluso a equipos deportivos específicos, probablemente se llamarán “Tíos Tom” o incluso se les someterá a calumnias raciales como “coon” or “mucamo negro”.

“Coon” en 2016 significa literalmente no estar de acuerdo con ninguna postura feminista progresista liberal negra interseccional sobre ningún tema

- Uncle Hotep |Guerra contra Nogs| Youtuber| (@handymayhem) 16 de abril 2016

¿Qué es ese rollo de ahora donde la gente cree que porque no estás soltando Fanonismo teórico en Facebook debes ser un negro doméstico?

Khize wa maZambezi (@NomalangaSA) 30 de enero de 2017

El bloguero liberal británico, Tom Owolade, se opone rotundamente a este lenguaje,

“Porque tiene la siniestra implicación inherente a esos términos: ‘si no estás de acuerdo con lo que creo que deberías pensar una persona morena, sigues siendo un negrata’ — un esclavo subordinado a los intereses de los blancos — . El mensaje es ‘Si no estás de acuerdo conmigo, no puedes pensar por ti mismo’”. [22]

Los liberales musulmanes y exmusulmanes se encuentran con las mismas restricciones externas cuando intentan criticar cualquier aspecto de su propia religión o cultura. Al criticar cualquier aspecto no liberal de la doctrina o la cultura, incluyendo el sexismo, la homofobia, la intolerancia hacia los apóstatas o a las ideas teocráticas que les afectan a ellos o a otros, es probable que sean etiquetados como “Tíos Tom”, “árabes domésticos” o “informantes nativos”. Una vez más, la implicación es que están complaciendo a los blancos no musulmanes y no podrían tener sus propios puntos de vista sobre su propia cultura o el mismo derecho moral a hablar de ellos como lo hacen los blancos occidentales. El término “informante nativo” se ha utilizado incluso para los críticos musulmanes o exmusulmanes del islam en las conferencias universitarias. [23] Sin duda, esto debe desalentar a la minoría más vulnerable dentro de la comunidad musulmana minoritaria a compartir sus pensamientos y experiencias. Ayaan Hirsi Ali, un exmusulmana sobreviviente de la MGF y fugitiva del matrimonio forzado que critica estas y otras opresiones violentas, y Maajid Nawaz, un musulmán creyente reformista que trabaja por una visión liberal, plural y tolerante del islam, han sido colocados en una lista de “extremistas antimusulmanes” por sus críticas a las prácticas antiliberales en sus propias comunidades. Ambos reciben amenazas de muerte creíbles de los islamistas.

La interseccionalidad, al subestimar la experiencia y los derechos humanos compartidos — la universalidad — y la autonomía y distintividad personales — la individualidad — y al centrarse intensamente en la identidad de grupo y la ideología interseccional, coloca a los individuos en una posición “colectivista” muy restringida que antes solo se encontraba en culturas muy conservadoras.

Como mujer blanca, principalmente heterosexual, con discapacidad, he tenido alguna experiencia con estas expectativas al entrar en el debate político. Con frecuencia soy condenada como “feminista blanca” y cuando señalo que no soy feminista en absoluto, se me exige que explique cómo es que eso es posible si soy una mujer que cree en la igualdad de género. Mis diferencias ideológicas no son aceptadas. En vez de eso, me informan de que estoy complaciendo a los hombres y que soy una traidora de género, fascista y misógina. La cuestión de si debería o no identificarme como “bisexual” ha sido de mucho más interés para las feministas interseccionales que para mí. Ambas cuestiones se han discutido en beneficio de mostrarme que he fracasado éticamente tras expresar mis puntos de vista no interseccionales. Si no me identifico como bisexual a pesar de haber tenido un par de parejas femeninas a corto plazo, estoy contribuyendo a la eliminación de las mujeres bisexuales. Si me identifico como bisexual, a pesar de haber querido siempre una relación a largo plazo con un hombre, y de haber estado en una de ellas durante 18 años, estoy reclamando una identidad marginada a la que no tengo derecho porque no experimento las luchas de las mujeres bisexuales. Si no me identifico por mi discapacidad (lo cual no hago), no tengo derecho a una opinión sobre los discursos sobre el capacitismo y si lo hago, mi opinión está perpetuando el capacitismo hacia las personas con discapacidades más severas. Normalmente se me recordará que todavía tengo el privilegio blanco, el privilegio de clase y el privilegio cisgénero y que debo estar callada y escuchando. Esta condena no tiene nada que ver realmente con el alcance de mis “identidades marginadas” que interseccionan, sino con el hecho de que no haya sido capaz de interseccionarlas.

La idea de que si una no es feminista interseccional, es misógina, supremacista blanca, homofóbica, transfóbica capacitista, exige una pureza ideológica tal que pocas personas pueden o desean conocer. En cambio, los centristas, moderados y liberales universales de todos los géneros, razas, sexualidades y capacidades siguen oponiéndose a la discriminación, promoviendo la igualdad y la diversidad de valores, independientemente de la interseccionalidad.

Tom Owolade destaca el respeto liberal universal por la humanidad compartida y la individualidad cuando dice,

“Las personas morenas, lo creas o no, pueden ser progresistas, conservadoras, liberales y fascistas. Las creencias de las personas negras y morenas no derivan de su identidad como un pozo lineal. Son humanos, y como humanos deben ser libres de creer lo que quieran sin acusaciones de traición. Lleva consigo la perniciosa idea — que creía que estaba enterrada — de que los individuos no deben ser individuos, sino estereotipos”.

Es lamentable que la interseccionalidad en la práctica se manifieste tan a menudo en la conformidad ideológica restrictiva, las tácticas excluyentes, la hostilidad, el tribalismo e incluso el abuso racista. Es lamentable porque el liberalismo podría verse beneficiado por la atención especializada a las formas en que grupos específicos de la sociedad se ven favorecidos o desfavorecidos. Sin embargo, centrarse en la identidad y la experiencia del grupo no debe hacerse a costa del respeto de todo el mundo de las ideas y la experiencia humanas y del derecho de cada individuo a acceder y adscribirse a cualquier parte de ellas. Hasta que la interseccionalidad no respete la diversidad de ideas, así como de identidades, y apoye el derecho de todo individuo a tener cualquiera de ellas, independientemente de su identidad de grupo, no puede decirse que represente nada más que a su propia ideología.

Notas

[1] http://www.gallup.com/poll/180452/liberals-record-trail-conservatives.aspx

[2] https://www.ipsos-mori.com/researchpublications/researcharchive/poll.aspx?oItemID=101&view=wide

[3] US http://www.pewresearch.org/fact-tank/2016/07/28/a-closer-look-at-the-gender-gap-in-presidential-voting/

UK https://www.ipsos-mori.com/researchpublications/researcharchive/poll.aspx?oItemID=101&view=wide

[4] http://www.huffingtonpost.com/james-baxley/african-americans-democratic_b_12680256.html

[5] http://www.independent.co.uk/news/uk/politics/the-4-charts-that-show-labour-may-be-losing-the-ethnic-minority-vote-10274051.html

[6] https://www.theguardian.com/politics/2015/mar/23/tories-level-labour-gay-vote

[7] http://www.gallup.com/poll/158102/lgbt-americans-skew-democratic-largely-support-obama.aspx

[8] http://www.huffingtonpost.com/2013/04/16/feminism-poll_n_3094917.html

[9] http://www.telegraph.co.uk/women/life/only-7-per-cent-of-britons-consider-themselves-feminists/

[10] https://libres.uncg.edu/ir/uncg/f/A_Hunter_Feminist_1998.pdf

[11] https://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/11/how-houstons-black-voters-stopped-the-equal-rights-ordinance/433335/

[12] https://www.washingtonpost.com/news/the-fix/wp/2013/03/26/how-proposition-8-passed-in-california-and-why-it-wouldnt-today/?utm_term=.e498b9995545

[13] https://www.theguardian.com/uk/2003/jan/16/gayrights.world

[14] http://www.telegraph.co.uk/men/thinking-man/11290475/Homophobia-taints-the-British-Asian-community.html

[15] http://news.bbc.co.uk/1/hi/uk/8555503.stm

[16] https://www.theguardian.com/uk/2009/may/07/muslims-britain-france-germany-homosexuality

[17] https://www.theguardian.com/uk-news/2016/apr/11/british-muslims-strong-sense-of-belonging-poll-homosexuality-sharia-law

[18] http://www.petertatchell.net/international/jamaica/blackhomophobia.htmh

[19] https://www.washingtonpost.com/news/acts-of-faith/wp/2015/12/21/as-muslim-women-we-actually-ask-you-not-to-wear-the-hijab-in-the-name-of-interfaith-solidarity/?utm_term=.58412b899605

[20] http://battymamzelle.blogspot.co.uk/2014/01/This-Is-What-I-Mean-When-I-Say-White-Feminism.html

[21] http://everydayfeminism.com/2015/01/why-our-feminism-must-be-intersectional/

[22] https://tomowolade.wordpress.com/2015/06/27/the-racism-of-some-anti-racists/

[23] http://www.secularism.org.uk/blog/2015/06/the-islamophobia-delusion

[24] http://cjonline.com/opinion/2016-11-12/matt-johnson-defense-ayaan-hirsi-ali-and-maajid-nawaz

Helen Pluckrose es una exiliada de las humanidades interesada en la investigación de la escritura religiosa, por y sobre las mujeres, de finales de la Edad Media/principios de la Edad Moderna. Es la editora en jefe de Areo. Helen participó en la investigación de “estudios de agravios” y en su libro con James Lindsay, Cynical Theories, analiza la evolución del pensamiento posmoderno en la investigación académica y el activismo. Escríbale a Helen en https://letter.wiki/HELENPLUCKROSE/conversations

Fuente: Areo

Traducciones sobre los asuntos de los hombres, la izquierda liberal, las políticas de identidad y la moral. #i2 @Carnaina

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